Moda al estilo de T&T Meiling: “Vestir es sentirse especial”
Para la reconocida diseñadora “trini”, la relación entre la personalidad y el vestido es muy importante: “Me encanta vestir mujeres que se sienten seguras, con espíritu. Ellas llevan mis vestidos, no el vestido a ellas”, dice.
Fuente: Dylan Kerrigan/Caribbean Beat Traducción: Roxana Panzarelli Meiling es uno de los nombres más fácilmente reconocibles en el mundo de la moda del Caribe. Esta diseñadora “trini” ha roto con la idea preconcebida que toda moda hecha en la región se rige por el uso de colores vivos y estampados de frutas. Formada en Londres, durante la revolución cultural de los años 60, Meiling ha impuesto el gusto por un estilo sencillo y elegante, que deja brillar la personalidad de la mujer.
“Las personas piensan que todo mi trabajo es luminoso, colorido y ajustado, porque soy una diseñadora caribeña. Nací en el Caribe, pero creo en un estilo puro y fuerte”, expresa. “Para mí, uno debe vestirse con el sentido de ocasión, y sentirse especial. La relación entre la personalidad y el vestido es muy importante. Me encanta vestir mujeres que se sienten seguras, con espíritu, que puedan reírse de ellas mismas. Ellas llevan mis vestidos, el vestido no las lleva a ellas. Su personalidad brilla. Considero que de alguna manera mi trabajo es casi discreto, aunque no estoy segura si ésa es la palabra correcta, pero permite que la personalidad brille. Vestir a una mujer caribeña con espíritu satisface una gran parte de mí”, afirma.
Los inicios
“Me recuerdo escribiendo un ensayo a los 11 años, tú sabes, tipo ¿cuál es tu ambición? Ya decía en ese entonces que quería ser diseñadora de modas. Esto es algo que siempre quise hacer en mi vida”.
“Mi madre era una gran costurera en Trinidad. Yo crecí en su taller, entre las muchachas que cosían para ella. Yo jugaba con los tejidos, tocándolos, sintiéndolos, queriendo saber más. Siempre vestía a mis muñecas, haciéndoles cosas con cualquier trapo que encontraba en el suelo”.
“Mi madre era también una jefa muy exigente. Pienso que eso influyó en mi atención por el detalle y los acabados de los vestidos. Ella era muy estricta con el control de calidad. El vestido tenía que ser bonito en todos los sentidos”.
“Mi padre, un académico del Imperial College of Tropical Agriculture, no podía entender mi vocación. En Trinidad, no había ningún diseñador de moda en ese entonces. Cuando le dije que yo deseaba dedicarme a esa carrera, se asustó porque dudaba que yo realmente pudiera ganarme la vida con eso. Mi madre, sin embargo, me apoyaba porque yo iba a vivir su sueño”.
“Sin embargo, mi padre me dijo que mi adiestramiento tenía que ser en Inglaterra. Salí con un conocimiento básico de los rudimentos de moda. Cuando llegué allá, yo iba un paso adelante de mi clase”.
Mailing llegó a Inglaterra durante la revolución cultural de los años 60: “Londres era un lugar muy excitante: La moda cambió de repente. Era todo muy revolucionario, porque estaban los Beatles, los Stones, y Mary Quant; había desfiles, botas blancas y mini faldas. Londres era el lugar para estar actualizado. Yo era una niña que me expuse a la moda de la calle, y a los cambios de época. Cuando regresé a Trinidad fue muy difícil adaptarme; ¿a dónde iría, cómo iba realmente a ejercer lo que aprendí?”
De vuelta a Trinidad
“En la época en que regresé a Trinidad, la industria tenía mucho más fábricas, pero no muchos diseñadores. Conseguí un empleo con un fabricante, donde sólo era una muchacha de la fábrica, un aprendiz, lo cual era muy diferente a lo que había imaginado. Yo regresé pensando que era la muchacha de moda de Londres”.
“Un día hice un diseño, un vestido muy clásico. Ellos tomaron el riesgo, lo produjeron y se vendió bastante bien. Entonces hicieron miles de copias. Aproximadamente seis meses después les dije que quería independizarme. Creo que parte de mi éxito fue el momento, porque cuando decidí abrir mi boutique había sólo una en Trinidad”.
“Desde el comienzo quise un uniforme para mí. Pensé en vestir un uniforme para así no tener que pensar en lo que usaría para mí. Ya tenía demasiado trabajo pensando en lo que debía llevar la gente, por tanto, no deseaba pensar más en mí. Acostumbraba a usar muchos colores, pero siempre regresaba a la camisa negra. Obviamente no pienso que todos deberían llevar el color negro, pero yo gravito en él”.
Meiling y su estilo “Algunas personas podrían decir que por ser mi estilo muy limpio y sencillo, refleja una influencia cultural china, pero yo no diría eso. Mi firma es mi atención al detalle. Es un toque muy humano, lo que hace destacar mis vestidos. Hoy, con tanta maquinaria, los bordadores a mano casi no existen en la industria, pero eso ha sido es una constante en mi vida, y algo que continúo haciendo. Estoy muy orgullosa de mi trabajo a mano, adornado cuenta por cuenta, y puntada por puntada”.
“Después de mi madre, Peter Minshall fue mi gran maestro. Yo tenía un amigo que creció con él, y cada vez que venían juntos a trabajar en mi taller para una comparsa de carnaval, Peter y yo nos encargábamos del vestido de la reina, aunque realmente nunca me involucré demasiado en eso. Luego, cuando vino a hacer Río, una comparsa del carnaval de 1983, él se quedó en mi casa para diseñarla, y nos hicimos muy amigos”.
“Desde entonces he trabajado mucho con él, y también he aprendido muchísimo, porque hay que tener mucha paciencia, saber escuchar, y ser capaz de poder oír las críticas. Él traía el diseño, y yo ejecutaba el prototipo. Recuerdo algunas veces en que yo llevaba un prototipo y él lo rechazaba, porque no soy un sastre de teatro, soy una diseñadora de moda. Hubiese tenido que empezar de nuevo para hacerlo bien la primera vez, pero cuando lo logré, pude ver exactamente lo que él estaba enseñándome y por qué. Pienso que él es una parte muy importante de mi vida”.
Cuenta que para el show The Magician’s Sleeves, Meiling dudaba si era capaz de hacer magia. Cuando le preguntó a Minshall “¿Qué pensaste de mi magia?”, él respondió: “Lo hiciste con mucho más refrenamiento del que yo lo hubiera hecho, pero lo hiciste bien”. Entonces, ella comentó: “Bien, ya soy una más de las personas que se graduaron en la universidad Callaloo Company (la compañía de producción de Minshall)”
“Algunas de mis colecciones están muy influenciadas por otros diseñadores. Hay tantas personas creativas, y nosotros debemos nutrirnos entre sí. Siempre trato de traer otras personas a bordo conmigo para compartir con ellos lo nuestro, y al mismo tiempo tomar de ellos. Admiro a Armani, amo su trabajo, creo que es un maestro en el mundo de la moda. Veo todo su trabajo, así como el de otros diseñadores”.